“Yo estudio una ingeniería”: españolas que derriban los estereotipos machistas

0

Unas llegaron con la vocación heredada de sus familias y otras porque aprendieron a rebobinar VHS antes que a leer

Participantes en un concurso de código del T3chFest 2017

Estudian grados, másteres o doctorados; algunas incluso han vuelto a las aulas después de pasar por el mercado laboral. Coinciden en que hacen falta políticas de igualdad más efectivas y han sufrido el ‘mansplaining’ o comentarios ofensivos. Organizan talleres, charlas y conferencias para animar a futuras ingenieras que ahora están en los institutos.

Las chicas también estudian ingenierías. Y muchas, además. En la Universidad Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona, ellas ya superan a los chicos en Ingeniería Biomédica. En el grado de Ingeniería Matemática en Ciencia de Datos están empatados, asegura la institución. Sin embargo,  según explica el INE en su ‘España en cifras 2017’, en el curso 2015-2016 solo había un 25,5 % de estudiantes mujeres en ingeniería y arquitectura, de un total de 254.244 personas matriculadas. En cualquier caso, las que están ahora mismo en el aula, estudiando grado, máster o doctorado, trabajan para que más mujeres se animen a estudiar una ingeniería.

Júlia Carrión tiene 21 años, casi 22. De Roses (Girona), estudia cuarto curso de Ingeniería Telemática precisamente en la Pompeu Fabra. “Igual es muy típico decir eso, pero yo era más de números que de letras [en el instituto]”, cuenta a HojaDeRouter.com. Aunque en Bachillerato se planteó estudiar Psicología, los números siguieron tirando. Influyeron también sus dos hermanos, ambos varones: desde su infancia, los juguetes que la rodeaban eran “cosas de tocar”, manualidades, coches, herramientas… Con el tiempo, los dos chicos (uno mayor que ella y otro, el benjamín) estudiaron también una ingeniería; en su caso, industrial. Y por si eran pocos, su padre y un primo mayor también hicieron la misma carrera. Y otra prima ha estudiado Ingeniería en Diseño. En su día a día en la UPF no ha notado discriminación o comentarios ofensivos. En los grupos de clase “siempre hay alguna chica, a pesar de que seamos menos”.

Leer más en eldiario.es