Villar Mir da un paso atrás y pone OHL en manos de su hijo

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El empresario admite que en la decisión de retirarse han pesado «la edad» y «la nueva etapa emprendida por la empresa»

Villar Mir

Cumplirá 85 años en septiembre y ayer anunció que, a doce meses de celebrar tres décadas al frente de OHL, pasa el testigo. Juan Miguel Villar Mir dejará «en unos días» la presidencia de la constructora en manos de su hijo, aunque seguirá comandando sine die el grupo de empresas que lleva su nombre. Así lo anunció ayer, en una rueda de prensa previa a la celebración de la junta general de accionistas de la constructora, el que fuera abuelo de las empresas del Ibex, índice del que OHL acaba de salir.

Su hijo, Juan Villar Mir de Fuentes, con 54 años, tomará las riendas de la empresa, algo para lo que su padre lo lleva preparando desde hace una década, cuando fue nombrado vicepresidente del grupo. «Será mejor presidente que yo», sentenció el patriarca, destacando que el relevo se produce en el momento adecuado, «dada la nueva etapa que aborda OHL», y en un sucesor «excelentemente preparado».

La retirada, en la que el empresario admitió que había pesado la edad, pese a disfrutar de muy buena salud, también ha tenido que ver con «la nueva etapa que emprende OHL, la salida de la crisis e incluso la próxima formación de un Gobierno», explicó.

Compras de saldo

Número uno de su promoción -es doctor ingeniero de Caminos por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Madrid- tras cerrar una etapa de más de dos décadas en la Administración pública, en los años ochenta y noventa dio el salto a la actividad empresarial. El que tras la muerte de Franco fue durante seis meses vicepresidente Económico y ministro de Hacienda en el primer Gobierno de la monarquía, a finales de 1975, levantó después un imperio basado en la compra de sociedades a precio de saldo. En la labor de hacerlas rentables jugaron un papel importante tanto su red de contactos -entre lo más granado de sus amistades se cuenta el rey emérito, que le concedió el título de marqués- como el Estado.

La primera piedra de su imperio se colocó el 31 de julio de 1987, con la compra de Obrascón (el germen de OHL) al precio simbólico de una peseta. Idéntica cantidad pagaría en 1995 por la empresa de fertilizantes Fertiberia, que entonces presidía el que luego sería ministro de Aznar, Josep Piqué, actualmente consejero delegado de OHL.

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