“Los cuatro principales candidatos a presidente no superarían el proceso de selección de un ‘headhunter’ para director de pyme”

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Empezó, “como suele ser habitual entre los ingenieros de Caminos, trabajando en obra”, en una constructora que le llevó a Asturias, Canarias y Chile durante un lustro.

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ENTREVISTA A JOSÉ LUIS GONZÁLEZ VALLVÉ. Doctor Ingeniero de Caminos y licenciado en Derecho

“Mi trayectoria vital se resume en 22 mudanzas”. Son palabras de José Luis González Vallvé, cuyo periplo profesional no es nada fácil de glosar. No lo es porque el zamorano González Vallvé, doctor ingeniero de Caminos, que se licenció en Derecho mientras trabajaba en su primera vocación –“estudié la carrera en el AutoRes entre Madrid, Salamanca y Zamora”, relata– ha trabajado más de 45 años como ingeniero tanto en el sector privado como en el público –pasando por las tres administraciones–, ha sido el máximo responsable de la oficina de la Comisión Europea en España, presidente de Tecniberia, de la Asociación Española de Empresas Gestoras de Servicios del Agua Urbana (AGA), del Consejo de Promoción Exterior de CEOE –donde ha encabezado un buen número de misiones al extranjero– y de la Federación Europea de Agencias de Energía y Medio Ambiente. Hoy, reparte su actividad profesional entre una empresa de ingeniería y en el despacho de abogados Cremades & Calvo Sotelo.

Empezó, “como suele ser habitual entre los ingenieros de Caminos, trabajando en obra”, en una constructora que le llevó a Asturias, Canarias y Chile durante un lustro. De ahí pasó a la Administración y ha sido ingeniero municipal (del Ayuntamiento de Alicante), provincial (de la Diputación de Zamora), del Estado (delegado de Obras Públicas en Zamora) y por fin consejero de la Junta de Castilla y León. Antes, en 1987, había ingresado como funcionario en la Comisión Europea para dedicarse a la gestión de los Fondos Estructurales en Bruselas. “Una plaza extraordinaria”, comenta, que le colocó 12 años al epicentro de las instituciones comunitarias. Es la mudanza que recuerda con más cariño: “Pasar de la Diputación de Zamora a un escenario internacional, hablando inglés y francés, con colegas educados e inteligentes, fue todo un cambio para bien”. A ello hay que sumar su responsabilidad en una época en la que “echabas un euro en la obra pública española y en la carretera caían noventa y muchos céntimos”, asevera. “En cambio, lo echas en el sistema español educativo y no tienes manera de saber cuánto llega realmente a mejorar la educación”. . . .

Es gracioso por ejemplo que el premio Príncipe de Asturias se lo den al piloto y no a los ingenieros que han construido su coche. ¿Tiene más mérito construir el coche o pilotarlo?

. . . -En el reciente Congreso Internacional de Ingeniería Civil celebrado en Madrid, en el que participó, muchos ponentes criticaron las nefastas políticas llevadas a cabo en la última década en relación a la obra pública en España…

No es así. Existe una clasificación de lo que se llama el Índice de Competitividad del World Economic Forum de Davos que tiene cuatro pilares básicos entre los que se encuentra el de infraestructuras. De 140 países examinados, el único pilar en el que España saca una posición entre la novena y la décima es precisamente ese. En instituciones estamos por debajo de la 70, en calidad del sistema educativo obtenemos la 88, por detrás de Uganda y en independencia judicial aparecemos más allá del puesto 100. Somos un desastre salvo en infraestructuras porque estas tienen un impacto directo en el ciudadano. Una nueva carretera se utiliza al día siguiente y recibe una evaluación inmediata por parte del usuario, que se queja y con razón si no está bien. Pero, ¿cómo se evalúa el sistema judicial español? ¿Y el de enseñanza? No tenemos ninguna universidad entre las 200 mejores del mundo, aunque sí hay empresas de obras públicas, escuelas de negocios, despachos de abogados y médicos en los primeros lugares en la esfera internacional. Eso es una prueba evidente de que la sociedad funciona, son datos objetivos. Algo también admirable de nuestro país son los trasplantes de órganos y la esperanza de vida. Otra cosa es la gestión de la comunidad de vecinos España por parte de los políticos…

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