Así son los profesionales cualificados más demandados

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Los conocimientos tecnológicos y las habilidades aún no garantizan un empleo. Las empresas requieren un cóctel de conocimientos y valores que no siempre está disponible en el mercado

Los mayores de 45 años creen que son un deshecho laboral. Los que tienen un empleo asumen con cierta resignación que fuera no van a encontrar nada mejor y los parados viven cada día el rechazo de un mercado para el que ya son demasiado mayores. Los más jóvenes también creen que su edad y falta de experiencia puede ser una condena para encontrar un trabajo. Unos y otros son conscientes de que acceder a un sueldo afín con su experiencia o con sus conocimientos es una utopía.

La historia de los protagonistas de esta película no es tan dramática, pero tampoco tiene un final feliz. Según los últimos datos registrados por el Servicio Público de Empleo, en agosto de este año había en España 1.789.904 demandantes de empleo mayores de 45 años que estaban parados, una cifra que supone un descenso del 4,79% respecto al mismo periodo del año anterior, lo que supone un leve respiro para los candidatos más maduros. En el caso de los jóvenes, aunque hay algunos que empiezan a levantar cabeza, el Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2016, elaborado por primera vez por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud, en el marco del ProyectoScopio, revela que la tasa de desempleo de la población joven en España es del 39,6%; en la UE del 17,6%.

En este panorama, las organizaciones aún se quejan de que el mercado no les propociona ese cóctel perfecto de conocimientos y habilidades que demandan o, quizá, no están dispuestas a pagarlo. La combinación adecuada la elabora Juan F. San Andrés, experto en productividad y factor humano: “Se valora mucho tener conocimientos digitales, pero también es muy apreciado el mix de experiencia predigital-digital en los distintos negocios e industrias. Estamos en un momento transicional: no somos totalmente digitales ni analógicos. Por eso, quienes conocen ambos mundos, aún sin ser nativos digitales, son valiosos. Obviamente su cotización se multiplica si además pueden trabajar en dos o más idiomas”.

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