Un millón de bolas negras contra la sequía

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Hay lugares del mundo que ya sufren con dureza las consecuencias de los extremos cambios de temperatura producidos por el cambio climático, y tratan de adaptarse a ellos. En el seco norte de Chile, una empresa de agua apuesta por utilizar un millón de esferas de polietileno para evitar que se evapore un recurso cada vez más escaso y preciado, el oro transparente del futuro: el agua potable.

Primera piscina de Aguas del Valle en Combarbalá donde se han utilizado las esferas para reducir la evaporación. / Aguas del Valle
Primera piscina de Aguas del Valle en Combarbalá donde se han utilizado las esferas para reducir la evaporación. / Aguas del Valle

El agua siempre estuvo vinculada a los orígenes de Combarbalá, una pequeña localidad situada en la región chilena de Coquimbo, a unos 350 kilómetros al norte de Santiago. Una de las hipótesis sobre su nombre afirma que en la lengua de los pueblos indígenas, el mapuche que adoptaron alrededor del 1500 las tribus molles y diaguitas, su significado provenía de las palabras ko “agua”, kam “lejos” y bala “pájaro acuático”: agua lejana con patos.

En esta región de clima semidesértico estepárico, con una sequedad atmosférica que roza el 50%, el agua es desde hace tiempo un recurso escaso y lejano, mucho más desde que Chile vive los efectos de la ‘megasequía’, un fenómeno inusualmente extenso en el tiempo y prolongado a lo largo de este país de excéntrica geografía, el más largo del mundo, con más de 4.329 kilómetros de longitud.

Las esferas están cubiertas por capas de distintos materiales para que floten en la superficie. Con ellas se optimiza la cobertura de la superficie líquida hasta el 91% y se reduce la evaporación hasta en un 80%. / Aguas del Valle
Las esferas están cubiertas por capas de distintos materiales para que floten en la superficie. Con ellas se optimiza la cobertura de la superficie líquida hasta el 91% y se reduce la evaporación hasta en un 80%. / Aguas del Valle

Las autoridades regionales de Coquimbo llevan tiempo tratando por todos los medios de cuidar el agua. Acostumbrados a usar camiones para abastecer a la población de agua potable durante los meses estivales, y ahora, durante otros períodos del año, la empresa Aguas del Valle que opera en Combarbalá apostó por una solución innovadora contra la evaporación: utilizar más de un millón de esferas de polietileno en cuatro piscinas para el almacenaje de agua potable.

Aguas del Valle es la primera empresa sanitaria de Chile en aplicar la tecnología de esferas de control de evaporación, una forma de optimizar el uso del recurso, en el contexto de sequía estructural que enfrenta la región”, señala a Sinc Andrés Nazer, gerente regional de la compañía de agua.

“Se trata de la misma tecnología que ha empleado California, donde también se vive una dura sequía. Combarbalá es una de las comunas más afectadas por este fenómeno, por eso queremos reforzar nuestro servicio”, añade.

Cada una de estas esferas de color negro se fabrica de una pieza, sin tapones, utilizando tres capas de polietileno de alta densidad (conocido como HDPE), a la que se suma otra con protectores de rayos ultravioleta y alguicidas y antioxidantes; en definitiva, aditivos estabilizadores y anticorrosivos para prevenir los efectos de la radiación ultravioleta sobre el material, que tiene una vida útil de quince años. Estos componentes permiten soportar la alta radiación solar, vientos muy rápidos y bajas temperaturas, tres de los factores que influyen en la evaporación del agua.

Las esferas de color negro (el blanco se deterioraría en unos pocos meses), 530 gramos de peso y 127 milímetros de diámetro, están rellenas de agua –también potable– para poder flotar en las piscinas y no ser arrastradas o separadas de sus compañeras por el viento. Así pueden cumplir su importante misión.

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