Cómo emprender en ‘verde’: seis historias sostenibles

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Empresarios explican si se puede conjugar responsabilidad social y rentabilidad económica

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Echarse a la mar con una empresa recién nacida no es fácil. Embarcarse en una que se guíe por parámetros de sostenibilidad, cuyo objeto de negocio fomente el consumo responsable, y cuyos clientes potenciales deban asumir una cultura comercial aún incipiente añade dificultad al asunto. Meterse en semejante embrollo y obtener réditos a corto plazo resulta, como poco, arduo.

La sociedad demanda cada vez más productos o servicios de espíritu verde: el crecimiento de las empresas de esta categoría se sitúa alrededor del 7% en España, según un informe de la Universidad Pontificia Comillas y la consultora Nielsen, y la creación de negocios de este ámbito es nueve veces superior al resto. Cada vez hay más emprendedores que tratan de corresponder a la concienciación ciudadana mientras buscan la manera de hacer sus compañías rentables.

“La gente ya no mira solo el producto, ahora dice: ‘¿y tú qué más haces?'”, explica Joaquín Garralda, profesor de estrategia empresarial del IE Business School. “Las empresas han asumido la importancia que tiene la manera de comunicarse con la ciudadanía. Son cada vez más sensibles a las demandas ypreocupaciones sociales y responden cada vez más rápido. Y ahí el emprendedor ve la oportunidad”.

La sostenibilidad por sí sola no vende, coinciden los empresarios. Detrás hay que tener “una idea de negocio sólida”. Aunque sea simple. “Los primeros emprendedores sostenibles fueron los ecologistas que plantaban tomates sin aditivos. Más tarde les pusieron la etiqueta de producto ecológico y funcionaron”, señala Garralda.

En la actualidad existen propuestas para todos los gustos. Seis empresarios cuentan aquí su experiencia al frente de iniciativas sostenibles.

Corcho para cabalgar olas

 

Ángel Rodríguez, director de RichPeopleThings

¿Cómo surgió la idea que vendéis? Yo estudié en Casablanca y observé que la industria utiliza materiales tóxicos y cancerígenos. Después de tres años investigando patentamos un núcleo de corcho para tablas de surf 100% natural.

¿En qué consiste vuestro negocio? Nos dedicamos principalmente a fabricar tablas de surf con materiales que no contaminan la naturaleza. Por ejemplo, en nuestro proyecto Connecting the corks hacemos hexágonos para las tablas con tapones de corcho, un residuo que se produce a diario y que recogemos de bares y otros establecimientos.

¿Se puede ser verde y rentable?Estamos en esto porque no nos importa comer poco [entre risas]. Llevamos diez años. Ahora nos han concedido la primera fase delprograma Horizonte 20/20, una ayuda a fondo perdido. Nos la han dado por un proyecto en el que junto al Instituto Tecnológico del Plástico de Valenciahemos sustituido los materiales tóxicos del FOAM de las tablas de surf por soja y corcho.

¿El futuro pasa por ser sostenibles? Sí. Si seguimos a este ritmo el mundo se va a acabar mucho antes de lo que parece. Hay que concienciar a la gente de que de los desperdicios se pueden sacar cosas hermosas y productos útiles.

El háztelo tú mismo de la horticultura

 

Carlos Llevat, CEO de EcoHortum

¿Cómo surgió la idea? Después de diez años como partner industrial, la intención era emprender. Tenía afición a la horticultura y a la agricultura ecológica, así que en 2013 decidí buscar un hueco en este mercado.

¿En qué consiste vuestro negocio?Ofrecemos kits de iniciación al mundo del cultivo. El kit viene en una caja de polipropileno, el plástico más ecológico, que además sirve de mesa de cultivo estanca. Se incluyen también semillas (de tomates cherry, rúculas, pimientos del padrón, fresas, perejil, entre otras), sustratos y nutrientes. Un ecosistema completo.

¿Se puede ser verde y rentable? Me pasé el primer año solo diseñando. Y en 2015 busqué financiación mediantecrowdfunding, cajas de ahorro y ENISA (Empresa Nacional de la Innovación). Este año estimamos que la comercialización va a crecer un 200% y posiblemente seamos sostenibles. Económicamente hablando, claro.

¿El futuro pasa por ser sostenibles?Hay una tendencia cada vez mayor al huerto urbano, al autoconsumo, a comer verduras frescas, a lo sano. Lo verde no tiene marcha atrás, es imparable. Y hay oportunidades, pero los políticos se tienen que poner las pilas. Lo demanda la sociedad.

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