Ingeniería gallega para mover a 300 por hora la mayor peregrinación del planeta

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Todo un reto de ingeniería para implantar un tren que moverá hasta 160.000 personas en los días clave del Haj, tras el Ramadán, cuando se producen las grandes aglomeraciones en La Meca que dan la vuelta al mundo

AVE La Meca-Medina / Fotografia: VICTOR MEJUTO / La Voz de Galicia
AVE La Meca-Medina / Fotografia: VICTOR MEJUTO / La Voz de Galicia

En el año 622 después de Cristo, el profeta Mahoma salió de La Meca en dirección a Medina. Tardó, calculan los historiadores, unos tres meses en cubrir los quinientos kilómetros que separan estas dos ciudades de Arabia Saudí, en pleno verano, en un lugar donde es fácil llegar a los 50 grados. Aquella huida, la hégira para el Islam, marcó el inicio a las mayores peregrinaciones del planeta. Cada año, entre dos y tres millones de musulmanes llegan a estas ciudades santas. Para hacerse una idea, el Camino de Santiago mueve a unas 250.000 personas; una décima parte.

Esos millones de peregrinos se trasladan hoy, básicamente, en buses, en unas cinco horas en el mejor de los casos. Si nada se tuerce -y hablando de esta obra, eso es bien posible-, en dos o tres años ese recorrido se podrá cubrir en poco más de 120 minutos. A 300 kilómetros por hora. Y gracias a una docena de empresas españolas que están construyendo el llamado AVE del desierto, admitiendo como desierto un extensísimo pedregal en el que es fácil cruzarse con algún beduinos y decenas de dromedarios.

Esa infraestructura, que costará más de 12.000 millones de eurocuando esté finalizada -es una de las mayores obras públicas del planeta-, será realidad, en buena medida, por talento exportado desde Galicia. En el consorcio español participa la constructora ourensana Copasa, que ha movilizado a más de 200 empleados de España, entre ellos medio centenar de gallegos. También ha contratado la comida del campamento de expatriados -a cien kilómetros de Medina- con un cátering de A Coruña llamado Como. Y se ha traído además a una subcontrata de Val do Dubra, Maquisaba, especialista en trabajos a pie de vía.

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