Así ha quedado la presa Oroville tras las tormentas en California

0

El embalse que tuvo en vilo a 200.000 personas por el riesgo de rotura muestra las heridas en su estructura que provocaron la crisis

Esta es la rampa principal de desagüe de la presa Oroville, esta semana. Está partida en dos después de ser utilizada durante días de forma intensiva para evitar una rotura en otra parte de la presa. Casi 200.000 personas fueron evacuadas en esta crisis, provocada por las intensas lluvias y la falta de mantenimiento de las infraestructuras hídricas de California.

El origen de la crisis fue una rotura en la rampa el 7 de febrero. Las lluvias de este invierno, el primero lluvioso tras cuatro años de sequía, llenaron hasta el límite la presa Oroville. Es la segunda más grande de California y la más alta del país con una capacidad de 4,3 millons de metros cúbicos. Los ingenieros decidieron empezar a vaciarla para que no desbordara. La rotura en la rampa les obligó a parar la operación, porque el agua se iba por la montaña y amenazaba con llenar el río de escombros.

Al cerrar el desagüe principal para reparar la rampa, los ingenieros contaban con usar el desagüe de emegencia. Es un murete de 10 metros de alto, un poco más bajo que el límite de la presa que se aprecia a la izquierda de la imagen. Nunca había sido utilizado en 50 años de historia. Sin embargo, al empezar a desbordar el agua por ahí, se dieron cuenta de que estaba provocando deslaves en la montaña y erosionando los propios fundamentos del muro. Si ese muro se rompe, una pared de agua caería sobre los condados de la zona. El domingo, 12 de febrero, el sheriff ordenó la evacuación de casi 200.000 personas temiendo lo peor.

Los ingenieros tuvieron que tomar una decisión: o esperar que el muro de emergencia aguantara o vaciar lo más rápido posible la presa a través de la rampa principal, a pesar del boquete. En esos días, tres tormentas seguidas prácticamente garantizaban que el lago seguiría al máximo de capacidad hicieran lo que hicieran. Se decidió abrir la compuerta principal y sacar 2.800 metros cúbicos de agua por segundo aún a riesgo de terminar de destrozar la rampa. En las fotos se aprecia como el enorme chorro choca contra la parte dañada.

Leer artículo completo en EL PAÍS.